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La Filosofía del Espíritu de Nietzsche (Arte, Religión, Historia,
Política, Teología y Filosofía de la Filosofía) se presenta, después
de Hegel, como un nuevo paradigma alternativo a la historia de la
metafísica judeo-cristiano-platónica que es la razón hegemónica en
Occidente. Nietzsche detecta el hilo conductor de esa historia
''racional'' en el espíritu de venganza vehiculado por la repetición
indiferente de la guerra, la culpa y la salvación; Y lo pone en
evidencia crítica denunciándolo como un violento espíritu reactivo
al que llama Nihilismo, diagnosticando su expansión como deseo
patológico: como hastío y cansancio nihilista que condena al ser -al
nexo esencial entre la vida y la muerte-aborrecido por la nausea del
gran desprecio que los mortales ineducados, violentos, manifiestan
contra la vida, la sexualidad, la cultura y la creatividad política
del arte. Desde la matriz délfica del Dios Dionisos, Nietzsche logra
articular otra vía, la vía del amor a la diferencia que deja a la
monótona historia de la metafísica (de los alucinados del transmundo)
abandonada a su suerte. Por eso la filosofía positiva de Nietzsche,
logrando conectar con el lógos de Heráclito, se abre como
alternativa en otro lugar y tiempo intempestivo donde sí es posible
recrear la inocencia del porvenir: la inocencia del hombre y de lo
divino. La inocencia del devenir del ser. Un lugar-tiempo
transhistórico donde se reafirman los nexos rotos entre el lenguaje,
la naturaleza y la cultura; la ciudad, el arte y los misterios
sagrados; los pasados posibles y la alteridad de un futuro que se
curva hasta lo más remoto del inconsciente de la memoria creativa
del lenguaje, para estallar en la alegría de lo inédito compartido.
Entonces todo ha cambiado, y mientras el mundo de los esquemas
conceptuales de la metafísica se ensimisma rotando sobre su
repetición identitaria, se celebra ya la aurora de una educación
estética del hombre y la mujer futuros. La reproposición de una
cultura trágica: artística, culta, y verdaderamente democrática, por
la participación en ella de las diferencias intensivas de cada uno.
Este curso se centra en estudiar y explorar críticamente la
alternativa del universo espiritual nietzscheano que tanto ha
logrado ya transformar a varias generaciones de Hijas e Hijos de
Nietzsche, a través de los dos grandes cauces que configuran la
Postmodernidad: la Hermenéutica y el Postestructuralismo, con
explícita referencia al Nietzsche trágico. |